La autoestima está sobrevalorada

La idea o creencia es que si uno tiene la autoestima alta, uno está psicologicamente sano y entonces deberíamos sentirnos alegres, motivados, tener relaciones sanas. En cambio, si la tienes baja te va mal en la vida, estás deprimido y solo. O sea que la autoestima determina los resultados. Pero, ¿qué es la autoestima y qué significa tenerla baja o alta? La autoestima puede ser muy peligrosa y quiero contarte por qué.

La autoestima es la creencia de que somos buenos en algo de vital importancia para nosotros. Por ejemplo, un niño que es excelente en literatura, muy malo en matemáticas y vive en una casa de científicos; será un niño con autoestima baja. Entonces pensarás que la solución es apoyar al niño en su éxito con la literatura y obviar las matemáticas, pero tampoco, porque al salir del cole, el mundo en el que vive también le da más importancia a las matemáticas, entonces volverá a sentir que no vale.

Este ejemplo lo coloco para que veas claramente como la autoestima está vinculada a algo exterior a nosotros, es decir, mi valía está en algo externo pero, ¿qué sucede cuándo dejo de tener eso externo? La autoestima se basa en el "yo espejo", o sea, en la percepción que tienen los demás de mí. Si creemos que nos ven de manera positiva, nos sentimos bien con nosotros mismos pero sino, nos sentimos fatal.

O sea que la autoestima alta no tendría nada que ver con ser buena persona, sino con cumplir con las expectativas de los demás acerca de qué es ser una "buena persona". Se promueve muchísimo el ayudar a otros, hacer obras de caridad, la filantropía pero, ¿dónde dejamos las obras de caridad hacia nosotros mismos? Yo era la primera en la fila para abandonarme a mí misma y a mis prioridades por ayudar a los demás. Tenía una definición errada sobre el concepto de "bondad". La bondad se asocia siempre con ser bueno con los demás pero ¿soy buena conmigo? No puedo dar lo que no tengo. Pero como mi valía estaba afuera, si ponía límites dejaba de ser "tan buena" y ya no valdría.

En el libro "La Epidemia del Narcisismo" se comenta como el promover tanto el tener una "autoestima alta" ha fomentado el aumento de perfiles narcisistas. Entonces vemos que cada vez hay más falsos millonarios llenos de deudas, falsas bellezas con cirugía plástica, falsos atletas que se drogan para aumentar su rendimiento. Y todo esa fantasía puede ser divertida pero dura poco, porque la realidad siempre gana.

Luego está otro concepto súper interesante que es el de "Autoestima Fortuita", que es aquella que depende de los logros en determinadas áreas de la vida. Por ejemplo, mientras estoy en la cúspide de mi carrera profesional, la relación conmigo misma es maravillosa y por ende, se me califica como una persona con "autoestima alta". Pero el día que me despiden y todo empieza a torcerse en mi carrera, mi diálogo interior cambia porque ya esa valía frágil se esfuma y empiezo a culparme, lascerarme, criticarme y me califican como una persona con "autoestima baja".

Además, ese tipo de autestima basada en el éxito es adictiva, porque se siente tan bien la vanagloria de los demás, que cada vez quieres más y más y cuando eso se acaba, la caída es más dura porque cuanto más alto subes, mas rápido caes.

La autoestima separa porque como la valía se ancla en lo externo, tenemos que comparanos. Entonces siempre estamos o por encima de la media o por debajo de la media. Se fomenta la competencia desleal, la envidia, la comparación. Además, la valía la determina otro, no uno mismo. Como está afuera, entonces es el entorno quien determina si somos valiosos o no.

La solución frente a todo esto es restarle poder al concepto de autoestima y cambiar el mindset al "Cultivo de la Autocompasión". Sabes que es de mis valores pilares y te refresco un poco el concepto. La compasión suele asociarse con lástima o con empatía, pero no son lo mismo. La lástima es cuando ayudas a alguien, pero colocandote en una posición de superioridad donde el otro está por debajo de ti. La empatía es conectar con el dolor de otro y entenderlo. Pero la compasión es conectar con su dolor y además intentar aliviarlo.

Conclusión, la autocompasión es conectar con tu dolor y querer aliviarlo. Porque solemos abandonarnos a nosotros mismos cuando estamos abajo, en esos momentos donde más bien deberíamos amarnos más que nunca.  Sabiendo que ser humano significa ser un conjunto de fortalezas y debilidades. Aceptando que muchas veces, la realidad no estará a la altura de nuestras expectativas, pero que eso en NADA debe afectar nuestra valía como seres humanos. Eso deber estar INTACTO siempre. Valemos porque somos humanos dignos de respeto y amor, nada más.

En vez de compararnos con los demás, buscamos puntos en común con ellos desde nuestra humanidad compartida. En vez de envidiar a los demás, encontramos inspiración en ellos.

Dicen que "la autocompasión llega cuando la autoestima te falla" y en mi experiencia fue así. Cuando te das cuenta que la autoestima es como una falsa amistad que cuando estás bien está contigo, pero cuando estás mal te abandona, entonces comprendes que tu valía debe anclarse en otro lugar mucho más profundo dentro de ti. A tu corazón, tu esencia, a tu luz y a tu sombra. A todo lo que eres, bueno y malo. Sin importar la opinión de los demás.

Con convicción aceptas tus imperfecciones y ya no necesitas justificarlas. Te aceptas así, y no se trata de que entonces te conformes y te quedes allí. Para nada. Se trata de que en tus momentos buenos te celebres, y en tus momentos malos aceptes tu sufrimiento, buscando un espacio de contención para permitirte vivirlo, proporcionandote amor y cariño y buscando soluciones seguidas de la toma de acción.

En el ejemplo anterior, cuando después de mucho éxito llega el fracaso, el diálogo interno desde la autocompasón sería:

"Vale, esto me está haciendo sufrir y es normal porque no es facil para mí (normalizar el sufrimiento y no evadirlo). Pero acepto que es parte de la vida, que no puede ser todo perfecto siempre, además no soy el único, hay millones de personas pasando por lo mismo. ¿Qué puedo aprender de esto?, ¿cómo puedo solucionarlo?, ¿qué puedo hacer para sentirme mejor?".

¿Cambia no? Y funciona porque el motor de la autocompasión es el amor y no el miedo. Nos ayuda a relacionarnos con el sufrimiento desde la luz y no desde la sombra.

En vez de etiquetarnos con autoestimas, reconozcamos que somos simplemente seres humanos en constante cambio y evolución, y para eso es necesario estar muchas veces arriba y otras veces abajo.

Recuerda que creo en ti y en tu corazón amoroso y compasivo.

Te amo infinito,

FF

 

 

 

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